El famoso ladrón de Madrid nació en la calle del Calvario del típico barrio de Lavapiés en el año de 1804. Pronto abandonaría la escuela para vivir la calle como única fuente de conocimiento y las llamadas 'malas compañias' fueron moldeando su conducta.
A la edad de quince años, ya tubo los primeros encontronazos con la ley, de los que salió lo mejor que pudo y supo. De carácter despierto e inquieto y no mal parecido, desde muy joven contó con los favores de las mujeres que de siempre le rodearon.
 
La prematura muerte de su padre, le hizo reprantearse su vida, iniciándose en el oficio de librero a la edad de 18 años. Pronto dejaría el recién iniciado oficio pero no su aficion a la lectura, que le acompañaría ya toda su corta vida.
El continuo deambular por las calles de Madrid, hizo de él un maestro en pequeñas tropelías que fueron aumentando hasta comenzar a ir creándose la leyenda viviente que fue Luis Candelas. El continuo cambio de nombres favorece su ocultacion ante la ley.
Junto con sus socios y compinches, comienzan a realizar una serie de robos que alcanzarían fama en toda la ciudad, como el asalto a la posta del embajador de Francia o el asalto a la modista de la reina. Todos estos robos, sin derramamiento de sangre y realizados a personajes que no contaban con el aprecio del pueblo llano, hizo que rápidamente se gestase la leyenda del bandido desinteresado, que más que robar devolvía al pueblo lo que se le había arrebatado.
Sin duda, la simpatía por los elementos liberales que tenía Luis Candelas, contribuyó a acrecentar esta leyenda entre el pueblo madrileño. Capturado cuando se disponía a marchar a América, fue juzgado y condenado a la pena de muerte. El 6 de noviembre de 1837 es ajusticiado en las cercanías de la Puerta de Toledo, escenario de muchas de sus correrías.
Prontamente, de su vida se hicieron 'romances de ciegos', que han llegado cantándose y recitándose en las plazas y calles de nuestras ciudades y pueblos casi hasta nuestros dias.





