Hablar del 'chocolate' ha sido tradicionalmente hablar de un manjar que ha hecho las delicias de niños y mayores desde que llegó de América, ya sea en forma de tableta, bombón, tarta, golosina, chocolatina o bebida. En Madrid decir chocolate es principalmente hablar de una de las bebidas más típicas de la gastronomía madrileña.
El chocolate forma parte de la tradición típica de Madrid y sobre él han escrito autores como Benito Pérez Galdós; Blanco White (José María Blanco Crespo); Francisco Rodríguez Marín; Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber); María de Zayas; Agustín Moreto y Cabaña; Manuel Martínez Llopis; Antonio Colmenero de Ledesma; Antonio de León Pinelo; Luis Antonio de Vega; Wenceslao Ayguals de Izco; Fray Gerundio de Campazas; José Esteban; etc.
Precisamente, en su libro 'Sin comer y beber, no hay placer o Refranero de la Alimentación', cuenta José Estebán, en el capítulo titulado El chocolate, como es citado en coplas, refranes, dichos, apologías en libros económicos, novelas por entregas, tratados médicos, revistas, etc.
En Madrid lo más típico y castizo es el chocolate con churros, pero también era costumbre tradicional tomar chocolate con picatostes.
Muchas son las chocolaterías o establecimientos especialmente dedicados al chocolate que existen en Madrid.
Entre ellas podemos citar algunas más antiguas y tradicionales como la Chocolatería de San Ginés, popular y famosa; la Chocolatería de San Miguel; la Chocolatería Jorge Juan; las Chocolaterías Valor; la Casa del Chocolate; etc.
Y otras más modernas, pero no por ello de menor calidad, como Cacao Sampaka; Chocolat Factory; Xocoa Chocolatería; Didharma (que sirve a la Casa Real Británica); Chocolat Bar; etc.Hoy en día el chocolate es algo más que una bebida típica de Madrid o un alimento delicioso y altamente nutritivo. Es también uno de los componentes básicos para los tratamientos más vanguardistas de belleza y salud. Tomar chocolate puede reducir nuestra presión arterial o el riesgo de infarto, ya que posee propiedades antihipertensivas y mejora la función endotelial de las arterias haciéndolas más flexibles.
Además, según recientes estudios, beber chocolate ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares porque contiene quercitina y también puede reducir el colesterol hasta un 30% y el nivel de triglicéridos hasta un 40%. Asimismo, puede ejercer una protección directa sobre las células del intestino grueso, lo que previene el desarrollo de enfermedades degenerativas como el cáncer de colon.
Igualmente, algunos de los ingredientes del chocolate podrían ser utilizados para combatir la tos persistente y para fabricar medicamentos más efectivos contra ella, puesto que contiene teobromina, que es casi tres veces más efectiva que la codeína, que hasta la fecha es la mejor medicina contra la tos.
Por último, recordar que el chocolate es popularmente considerado como afrodisíaco por contener feniletilamina, que nos ayuda a sentirnos más alegres y activos.








