El documento que se conoce como 'Bando de los Alcaldes de Móstoles', históricamente también denominado 'Bando de la Independencia' y popularmente asimilado en muchas ocasiones a una Declaración de Guerra contra Francia, fue redactado por el hidalgo Juan Pérez de Villamil y Paredes, jurisconsulto y escritor asturiano, residente en Móstoles en aquella decisiva fecha del 2 de mayo de 1808.
Sesenta años después, en 1868, la Junta Revolucionaria constituida tras la revolución nacional, conocida como 'la Gloriosa' o 'la Septembrina', que derrocó a la reina Isabel II, reconocía esa iniciativa con una lápida conmemorativa de aquella fecha histórica del 2 de mayo de 1808, que fue colocada en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial.
En ella se rendía homenaje a Juan Pérez Villamil, a Andrés Torrejón y a Simón Hernández en los siguientes términos:
2 DE MAYO DE 1808
A LA MEMORIA DE
DON JUAN PÉREZ VILLAMIL
INICIADOR DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA
Y A LOS ALCALDES DE ESTA VILLA
D. ANDRÉS TORREJÓN Y D. SIMÓN HERNÁNDEZ
QUE SECUNDARON TAN PATRIÓTICO MOVIMIENTO
PARA PERPETUA MEMORIA, LA JUNTA REVOLUCIONARIA DE 1868
Juan Pérez Villamil y Paredes, nacido el 1 de mayo de 1754 en Santa Marina de Vega (hoy Puerto de Vega, aldea perteneciente al concejo asturiano de Navia), era un destacado miembro de la administración del Reino que el 2 de mayo de 1808 desempeñaba los cargos de auditor general y secretario del Almirantazgo.
Anteriormente, había ocupado distintos cargos. Fue fiscal de la Real Audiencia de Palma de Mallorca durante casi diez años, de 1787 a 1796. En 1797, fue nombrado alcalde de Casa y Corte en Madrid. Un año después, le nombraron regente de la Real Audiencia de Oviedo, aunque no llegó a tomar posesión de ese cargo al ingresar en el Consejo Supremo de Guerra como fiscal togado. La Real Academia de la Historia le recibió como académico el 9 de noviembre de 1804; pocos días después la Real Academia de la Lengua le nombró académico honorario y en 1805 fue nombrado censor de la misma, llegando a ser su presidente, cargo que compaginó con la subdirección de la Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. Fue elegido director de la Real Academia de la Historia el 27 de noviembre de 1807.
Después de 1808, y hasta su muerte en Madrid el 20 de febrero de 1824, siguió alcanzando nuevos cargos. Fue miembro de la Junta Nacional; vocal del Consejo de Estado; secretario interino del Despacho Universal de Hacienda; miembro de la Tercera Regencia del Reino; académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; académico numerario de la Real Academia de la Lengua; miembro de mérito de la Sociedad Económica Matritense; ministro de Hacienda; director perpetuo de la Sociedad Económica de Amigos del País de Oviedo; y consejero real.
Asimismo, estaba en posesión de la Orden de Carlos III y de la Flor de Lis de la Vendée.







