El Distrito municipal de Carabanchel se encuentra al sur de Madrid, en la orilla derecha del río Manzanares, y tuvo su origen en dos pequeños pueblos, cuyos campos suministraban los garbanzos indispensables para el cotidiano cocido madrileño: 'Carabanchel de Abajo' y 'Carabanchel de Arriba', que con el tiempo fueron rebautizados como Bajo y Alto.
Los Carabancheles fueron anexionados al municipio de Madrid por Decreto de 9 de enero de 1948 y su historia se remonta a tiempos de los romanos y árabes, pues de estas épocas perduran algunos testimonios que se exponen en el Museo Municipal y en el Museo Arqueológico de San Isidro, y también el monumento arquitectónico más importante del distrito: la ermita mudéjar de Santa María la Antigua.
En 1908 se inauguró la Plaza de Toros de Vista Alegre, conocida popularmente como 'La Chata'. Los cuatro kilómetros que la separaban del centro de Madrid eran recorridos por un tranvía que cruzaba el río Manzanares por el Puente de Toledo. A ambos lados de sus vías no tardaron en aparecer las edificaciones que terminarían de conformar la actual calle de General Ricardos.
Sobre el origen de su nombre podemos encontrar hasta tres hipótesis diferentes, dos árabes bastante posibles y una más antigua de rebuscado origen íliro-ligur.
El vocablo árabe 'qarab' tiene significado de 'reunión de mercaderes' o 'feria', o sea que Carabanchel sería un lugar donde se reunía la gente para comerciar, beber, comer y/o divertirse.
El término árabe 'karaban' significa 'garbanzal' y es bien sabido, como queda dicho más arriba, que los terrenos carabancheleros eran tierras de buenos, gordos y sabrosos garbanzos desde tiempo inmemorial. Es esta la versión por lo que nos inclinamos.
La tercera versión, bastante mítica, hace proceder el nombre de las provincias romanas de Iliria, la actual Albania, y Liguria que tiene por capital a Génova. El vocablo 'carau' viene a significar 'piedra' y, por tanto, Carabanchel sería un 'terreno pedregoso'.




