Ubicado en la calle Bravo Murillo, 122, toma el nombre del Colegio Religioso de Nuestra Señora de las Maravillas de las Hermanas de la Doctrina Cristiana, quemado el 11 de mayo de 1931, dejando el solar sobre el que actualmente se levanta el Mercado Maravillas, de carácter municipal y que ostenta la categoría de Centro Comercial de Barrio.
En 1942 se construyó el mercado, bajo la dirección del famoso e insigne arquitecto Pedro Muguruza Otaño. Éste distribuyó los más de ocho mil metros cuadrados del solar en un conjunto de dos naves en forma de “T” y dos plantas de altura. La magnífica diafanidad y luminosidad del conjunto, lograda con claraboyas cenitales, otorga a la obra una vistosidad única.
Unas delgadas columnas de hierro sostienen el edificio, aumentando así la sensación de ligereza y desahogo, haciendo de él un edificio realmente singular y casi único en la España de aquella época, ya que su estilo racionalista entroncaba con el lenguaje más internacional de la Arquitectura, algo que por aquel entonces era francamente extraño.



