El más típico de los helados de Madrid, la sencillez de su preparación y su precio popular, hacen de la leche merengada, una de las bebidas más demandadas en las calurosas noches de los 'madriles'. Su dulce sabor, sin duda, contribuye a su popularidad.
El nombre de leche merengada se debe a que entre sus ingredientes se encuentra la clara de huevo, base fundamental de todo merengue que se precie.
Tanta ha sido y es su fama, que a finales de los años cuarenta una famosísima canción decía:
Tengo una vaca lechera
no es una vaca cualquiera.
Me da leche merengada,
¡Ay! que vaca tan salada
Tolón, tolón. Tolón, tolón.
Un cencerro le he comprado
y a mi vaca le ha gustado,
se pasea por el prado,
mata moscas con el rabo,
Tolón, tolón. Tolón, tolón.
Qué felices viviremos,
cuando vuelvas a mi lado,
con sus quesos, con sus besos,
los tres juntos ¡que ilusión!
Los ingredientes: Un litro de leche entera, 250 gramos de azúcar, una cáscara de limón, un palito de canela, dos claras de huevo, canela en polvo, una vaina de vainilla.
Su preparación es sumamente fácil y no requiere de ningún utensilio extraño o de difícil utilización. Se ponen a cocer ¾ de la leche con el palito de canela, la cáscara de limón y la vaina de vainilla. Es conveniente que dé tres hervores. Seguidamente, se cuela la leche hervida y se le añade el resto de leche, donde previamente se ha disuelto el azúcar. Se deja enfriar y vierte en un recipiente, introduciéndolo en el congelador. Una vez congelada, se rompen los cristales y se vierte en una batidora, batiéndola hasta lograr que quede cremosa. A continuación, se añade la mitad de la clara de huevo, batida a punto de nieve con dos cucharadas de azúcar.
Se sirve en copas espolvoreadas con canela en polvo y adornadas con dos barquillos.








