La Verbena de San Pedro, que se celebraba la noche del 28 al 29 de junio, era la más antigua de las principales verbenas de Madrid de las que se tiene constancia histórica, pues data de principios del siglo XVIII.
Cercanas en el espacio y en el tiempo, la Verbena de San Pedro se confundía casi con la Verbena de San Juan, pues tan sólo cinco días separaban una de la otra, y ésta de San Pedro continuaba las fiestas iniciadas por aquella de San Juan.
Una y otra se celebraron primero a orillas del río Manzanares, entre el Puente Verde (hoy Puente de la Reina Victoria) y el Puente de Segovia, para pasar después al más moderno Salón del Prado.
El humo de los puestos de buñuelos y churros no cesaba de inundar el cielo en las noches de fiestas; los más jóvenes no dejaban de bailar al compás de la cancioncilla más de moda del momento; mientras, corre el vino y otros licores por las gargantas de los de más edad, en unas noches que según los cronistas de la época "las pasan en vela una gran parte de la población".
Fue ésta, la 'Verbena de San Pedro' la primera que desapareció, dejando tan sólo el recuerdo de aquella época pasada, tan bullanguera como la presente a la hora de vivir la fiesta.







