Comer un cocido madrileño en Malacatín, en pleno Rastro de Madrid, es poesía para los sentidos y además es también poesía en su carta.
El Cocido de Malacatín
- La Contundente Sopa de Fideos
- La Rabiosa Piparra al Vinagre
- La Gracia del Garbanzo de Castilla
- La Merced del Repollo al Caldo Lacón
- La Seria Patata Cocida
- La Tierna Textura del Tomate Triturado
- Los Jugosos Trozos de Morcillo
- El Bizarro Chorizo de León
- La Extremada Morcilla Asturiana
- La Valiente Gallina Pelada al Puchero
- El Rancio Carácter del Codillo Ibérico
- La Ausencia del Agua de Lozoya







