Historia de la Batalla Naval de Vallekas

Presentación del primer Presidente de la República de Vallecas en julio de 1981

La Batalla Naval de Vallekas nació en el verano de 1981 con un espíritu festivo a la vez que reivindicativo. Desde entonces ha seguido celebrándose con ese mismo espíritu, pues nunca les han faltado motivos por los que mojarse a los habitantes de este popular barrio.

Corría el mes de julio de 1981 y el termómetro marcaba los 40 grados a la sombra a las cinco de la tarde cuando grupos de jóvenes que estaban participando en las Fiestas del Carmen, empujados por el sofocante calor, empezaron a refrescarse primero y a empaparse después con las bocas de riego del famoso Bulevar de Vallecas (nombre popular por el que se conoce a la calle Peña Gorbea). De este baño improvisado y de la utópica reivindicación del 'Puerto de Mar para Vallekas' nació la Batalla Naval de Vallecas.

En el año 1982 se llevó a cabo la inauguración de ese imaginario y deseado puerto de mar, a la cual acudieron más de 3.000 vallecanos y vallecanas. Esta primera Batalla Naval estuvo organizada por los colectivos vecinales, juveniles, sociales y culturales, y en ella se nombró, como otro divertimento más, al primer Presidente de la República de Vallecas.

Desde entonces, este evento festivo se celebra año tras año con notable éxito, aunque su realización ha tenido que superar a veces diversos problemas como los motivados por las pasadas reticencias de las autoridades o los problemas derivados de la sequía. Así, en 1993 se tuvo que celebrar la fiesta con espuma y en 1995 se empleo mayoritariamente agua reciclada, teniendo que cambiar en algunos años de lugar de celebración, el Bulevar de Vallecas por el Parque Azorín.

La fiesta ha ido institucionalizándose, de las celebraciones más o menos espontáneas del principio a su organización por parte de una coordinadora de más de una treintena de colectivos locales durante los últimos años de la década de los 90 del pasado siglo; creándose en el año 2001 la Cofradía Marinera de Vallecas, organizadora actual del evento que nace con el objetivo de impulsar esta singular celebración y especialmente de superar todas las trabas legales que se producen para la celebración de esta fiesta en la dinámica de una gran ciudad como es Madrid.

El éxito continuado de la Batalla Naval de Vallekas, a lo largo de cerca de tres décadas, radica posiblemente en esa fusión de su carácter reivindicativo con la diversión y participación masiva del vecindario de Vallecas.

Los vecinos y las vecinas de Vallecas son algo utópicos, y, por ello, con esa utopía que promueve el cambio, se han conseguido cosas que parecían imposibles en su momento. Por ello, durante la Batalla Naval de Vallekas se grita a los cuatro vientos: 'Vallekas, Puerto de mar'.

También se debe ese éxito al carácter reivindicativo que Vallecas ha exhibido durante tantos años y que se manifiesta en que, incluso en esta iniciativa lúdica y festiva, no se pierde la oportunidad de llamar la atención sobre aquellas situaciones que merecen ser criticadas. Es por eso que, cada año, los vallecanos y vallecanas se 'mojan' por alguna causa.

Seguramente, sin este triple carácter lúdico–utópico-reivindicativo la Batalla Naval de Vallekas no pasaría de ser una fiesta simpática, pero los vallecanos y las vallecanas saben que es algo más, como lo demuestra que esta celebración reúna cada vez a más personas, habiéndose superado el año 2007 los 5.000 participantes.

En los últimos años la Batalla Naval de Vallekas ha traspasado las fronteras del Distrito municipal de Puente de Vallecas y se ha convertido en un importante referente, ya no sólo como muestra de la idiosincrasia vallecana sino como patrimonio único de la región madrileña.

De este modo aparece tratada en diferentes publicaciones ya sean de carácter antropológico, como las efectuadas por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de análisis social, como en el libro 'Vallekas, puerto de mar', o lúdico, tal como aparece en la guía Lonely Planet.

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