José María de Torrijos y Uriarte nace en Madrid un 20 de mayo de 1791, a comienzos de la última década del siglo XVII. De pronta vocación militar, ingresa a los diez años en el ejército y a los trece ostenta ya el grado de capitán. Accede a la Academia Militar de Alcalá de Henares, donde la guerra contra las tropas del ejército francés le sorprende. Pronto se distinguirá por su arrojo y valentía y será nombrado Capitán General de Valencia, cuando Valencia está en manos enemigas. Contrae matrimonio en 1813 con Luisa Carlota Sáez de Viniegra y no cesa de combatir a las tropas invasoras hasta librar a España de la presencia en su suelo de un ejército enemigo.
La resturación absolutista de Fernando VII lanza a Torrijos a la conspiración; si antes luchó por la libertad de su patria, ahora lucha por la libertad de su pueblo. Encarcelado en 1817, el levantamiento y triunfo de Rafael de Riego le pone en libertad. De nuevo se le pide un nuevo sacrificio por su pueblo, al nombrarle Comisario de Guerra para oponerse a la nueva invasión francesa, en este caso, a los llamados Los Cien Mil Hijos de San Luis, tropas enviadas por las potencias europeas para reponer en el trono a rey absolutista Fernando VII. Huido al extranjero en 1823, comienza su época más dura. Dedicado todo su tiempo con una entrega donde la generosidad y el sacrificio son su unico fin para dotar a su país y a su pueblo de un rey y gobierno dignos y respetables.
Su esfuerzo valiente y generoso le lleva a las playas de Málaga, ante la promesa de una sublevación popular de la zona. La traición se ceba en él y sus compañeros, que son detenidos y prontamente condenados por un mandamiento firmado y redactado de puño y letra por el propio Rey y que rezaba: "Que los fusilen a todos . Yo el Rey". De esta manera, el 11 de diciembre de 1831 al amanecer todos ellos serían fusilados. Con apenas cuarenta años moría el general Torrijos, héroe de la libertad e ilustre madrileño que hoy todavía es recordado con cariño y admiración por el pueblo de Madrid.







