Es el único monumento levantado a Lucifer, el demonio, en un país de tradición católica, como es España. Se encuentra ubicado en el Parque del Retiro de Madrid desde 1885, en la glorieta que lleva su nombre: Glorieta del Ángel Caído, en el mismo lugar donde antes tuvo su emplazamiento la Fábrica de Porcelanas, destruida en 1808, durante la Guerra de la Independencia.
El escultor madrileño Ricardo Bellver (1845-1924), realizó la estatua en yeso en 1877, durante su tercer año de pensionado en la Academia Española de Bellas Artes de Roma. Esta primera escultura en yeso de El Ángel Caído fue Medalla de Primera Clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1878, celebrada en Madrid. La estatua posteriormente participó también con notable éxito en la Exposición Universal de París de 1878, ciudad donde fue fundida en bronce, antes de volver a España.
La estatua de bronce del Ángel Caído mide 2,65 metros de alto. El conjunto de la fuente sobre la que se levanta la estatua tiene unas dimensiones aproximadas de 10 metros de largo, 10 de ancho y 7 de alto, siendo inaugurada oficialmente en 1885 por el Ayuntamiento de Madrid, al que previamente le había sido cedida la estatua. Representa a un ángel rebelde a cuyo cuerpo desnudo se enrosca la serpiente, símbolo de la soberbia que sería la causa de la caída del ángel.





