Casa Mingo es la decana de las sidrerías asentadas en la ciudad de Madrid. Abrió sus puertas, el año 1888, en lo que entonces era un almacén de materiales de la antigua Estacion del Norte también llamada Estación del Príncipe Pío.
De aquel primitivo lagar, instalado por los obreros asturianos que trabajaban en los trenes y que por ello recibían directamente los productos naturales de su tierra y que no se resignaban a perder, hasta hoy han pasado cuatro generaciones regentando esta sidrería desde que Domingo García González la fundara y la diera nombre.
La sidra ha sido el producto que más fama ha dado a Casa Mingo, ya que su elaboración propia según las técnicas más tradicionales y su calidad han hecho de ella una de las mejores que se degusta en Madrid.
La amplitud de sus salones y el casticismo de los mismos, mantenidos así prácticamente desde su inauguración en el siglo XIX, hacen de Casa Mingo cita obligada en todas las guias turisticas de la capital.
Tampoco se puede olvidar que su ubicación privilegiada a la vera de la ermita de San Antonio de la Florida hace parada obligada en Casa Mingo a cuantos visitantes se acerquen a ver los frescos que el inmortal artista Francisco José de Goya y Lucientes pintara para adornar esta famosa ermita, consagrada a santo tan madrileño como San Antonio, patrón de las modistillas y que todos los años celebran su fiesta con la no menos famosa Verbena de San Antonio de la Florida.
Asimismo, cada verano y en el vecino Parque de la Bombilla se instala el famoso cine de verano, donde en las calurosas noches de Madrid es posible visionar las mejores películas entre el frescor nocturno de su arbolado.
Junto a la famosa sidra de Casa Mingo es preciso destacar su igualmente famoso pollo asado al estilo de la casa, así como no olvidar su auténtico queso de Cabrales, verdadera delicia para el paladar.
Cenar en las típicas terrazas de verano de Casa Mingo es un prólogo inmejorable para realizar un grato y saludable paseo que nos puede llevar hasta el Palacio Real y la Plaza de Oriente o al cercano Templo de Debod.







