La documentación literaria más antigua que atestigua la existencia de este viejo café nos retrotrae a Don Benito Pérez Galdós, cuando comenta que recibió la noticia del asesinato de Prim, entrando al Café Comercial.
El mármol de sus mesas ha presenciado, en sus más de cien años de existencia, multitud de tertulias en las que han participado los más ilustres personajes de la vida literaria y artística de Madrid.
Sus espejos han sido mudos testigos de tan encendidas polémicas como las acontecidas en sus salones, encuentros furtivos entre discretos enamorados, y no tan discretos cuando creían estar a buen recaudo de impertinentes miradas. Cuántas historias contarían si pudieran revelar su memoria...
Desde 1909 la familia Contreras es la propietaria del establecimiento y hoy la tercera generación regenta el negocio, que sigue manteniendo las esencias de lo que fueron y son los viejos cafés madrileños, punto de encuentro y mentidero de cuanto se cuece en la capital.
Su ubicación en la céntrica Glorieta de Bilbao ha contribuido sin duda a hacer del Café Comercial punto de obligado de citas y referencia imprescindible en el callejero madrileño.






