Alejandro Sanz es el nombre artístico de Alejandro Sánchez Pizarro, músico, compositor y cantante español con una brillante carrera en la que se encuentran numerosos éxitos de fama internacional, entre los que se encuentran canciones emblemáticas como "Corazón partío", "El alma al aire", "No es lo mismo", "La tortura" o "A la primera persona".
El cantante madrileño comenzó su carrera musical a finales de los 80, pero no es hasta 1995 que alcanza su primer éxito internacional, cuando edita su tercer álbum de estudio, titulado precisamente "Alejando Sanz 3", y en el que se incluyen varios temas de éxito, entre los que se encuentra el que nos ocupa: "Mi soledad y yo".
Una muestra del éxito de ese tercer álbum es que al año siguiente de su publicación en español, se editan versiones en italiano y portugués. Un año más tarde, en 1997, llegaría el primer superéxito de Alejandro Sanz, al lanzar su canción "Corazón partío", incluida en su álbum "Más". Carrera de superéxitos que continúa en el año 2000, con "El alma al aire" (publicada en el álbum de igual nombre: "Alma al aire"); en el 2003, con "No es lo mismo" (incluida en el álbum al que da nombre); en 2005, con la canción "La tortura" (cantada a dúo con Shakira); en el 2006, con "A la primera persona", primer single de su álbum "El tren de los momentos" con el que obtendría un premio Grammy, al mejor álbum pop latino.
Alejandro Sanz en la canción Mi Soledad y Yo hace una clara referencia a Madrid, ciudad en la que nació y se crió, primero, muy de chico, en Pueblo Nuevo y luego en Moratalaz, otro populoso barrio madrileño, donde frecuentaba la zona de pubs conocida como La Lonja.
En el tema Mi Soledad y Yo, Alejandro Sanz canta como si mantuviera una conversación telefónica con su pareja que se encuentra fuera de Madrid, muy lejos, probablemente en alguna ciudad con mar, y que, como se descubre más avanzada la canción, le está engañando con otro hombre. Se trata de un tema muy emotivo en el que el cantante da una respuesta moderna y en clave positiva a sus sentimientos contrariados, deseando siempre lo mejor a la persona que ama, por encima de su infidelidad.







