La villa de Leganés es un municipio de la Comunidad de Madrid situado al suroeste de la capital, a tan sólo 11 kilómetros, y dentro de su área metropolitana. Leganés es la tercera ciudad madrileña en población, después de la capital, Madrid, y Móstoles.
Aunque se han encontrado vestigios de asentamientos celtas y carpetanos, como en toda la ribera del Manzanares, incluso restos de un poblado visigodo en las obras de la M-45, los orígenes históricos de Leganés hay que situarlos en el reinado de Alfonso X el Sabio cerca de 1280.
Esa primitiva histórica población es debida a la migración de algunos vecinos de los cercanas aldeas de Butarque, Overa y Polvoranca que buscan un lugar menos seco y se asientan en un 'leganar', o 'lugar de légamo', cieno, lodo o barro pegajoso fruto de una antigua laguna.
En las 'Relaciones histórico-geográficas de los pueblos de España' de Felipe II, responden y declaran los buenos vecinos viejos del lugar que “este pueblo tiene por nombre 'Leganés', el cual nombre dixeron proceder, según noticias por los antiguos de él, por razón de que el sitio de él, al tiempo que se fundó, había una laguna, do se hacía mucho légamo, y entonces, cuando se fundó le llamaban 'Leganar', y después de aqueste vocablo 'Leganar', se tomó nombre 'Leganés', por corrupción de dicho vocablo”.
De todos modos, no es descabellado el origen celta puesto que 'légamo' viene del término céltico 'lĕga' o 'lĭga', que significa 'sedimento' y todavía podemos encontrarlo en el gaélico irlandés como 'lige', 'lecho' y posiblemente también en el galés 'llai', 'suciedad'.






