El municipio de El Boalo-Cerceda-Mataelpino, como su nombre indica, está formado por tres núcleos de población -El Boalo, Cerceda y Mataelpino- que se situan, en 39 kilómetros cuadrados de extensión, dentro del Parque de la Cuenca Alta del Manzanares, que fue declarado 'Reserva de la Biosfera' por la UNESCO, el 15 de febrero de 1993. Se encuentra a 52 kilómetros de la ciudad de Madrid, al noroeste de la Comunidad de Madrid, en la Sierra de Guadarrama, lo que le confiere un paisaje natural muy valioso.
Existen varios yacimientos arqueológicos que documentan la existencia de El Boalo-Cerceda-Mataelpino desde la Alta Edad Media y su más que posible fundación por pastores transhumantes llegados de las laderas segovianas de la Sierra de Guadarrama en busca de mejor clima y mejores pastos para sus reses. Sin embargo, los primeros documentos en los que figuran Cerceda y Mataelpino datan de principios del siglo XIII, donde aparecen como parte del 'Sexmo de Manzanares' de la 'Comunidad de Villa y Tierra de Segovia'.
La documentación histórica sobre El Boalo es posterior, del siglo XV, fecha en la que aparece citado en las 'Serranillas' del Marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza, cuya familia tenía posesión de estos términos. Efectivamente, el rey castellano-leonés Juan I de Trastamara cedió el territorio de 'El Real de Manzanares', formado con 20 poblaciones de la zona por Alfonso X el Sabio, entre ellas las tres que componen El Boalo-Cerceda-Mataelpino, a su mayordomo Pedro González de Mendoza, a finales del siglo XIV.
En el siglo XVIII se concedió el título de Villa a las tres poblaciones, a Cerceda en 1747 y a El Boalo y Mataelpino en 1751. Con la reforma administrativa territorial española, llevada a cabo por Javier de Burgos, en 1833, todos los pueblos que componían El Real de Manzanares pasaron a formar parte de la antigua Provincia de Madrid, entre ellos los tres que estamos considerando. No hay fecha exacta para el momento en el que El Boalo, Cerceda y Mataelpino pasaron a formar un único municipio, aunque eso hace indicar que debió ser en esta reforma administrativa del siglo XIX o poco después.
El origen del nombre de El Boalo posiblemente se encuentra en una dehesa boyal o 'boalaje', según el Diccionario de la Real Academía Española (DRAE). Para corroborar esta hipótesis podemos decir que en Aragón se llama igualmente 'boalar' (del latín 'boālis', derivado de 'boe', y este de 'bovem', acusativo de 'bos, bovis', buey) al sitio donde pastan los bueyes y demás ganados de los vecinos de un pueblo.
Con relación al origen del nombre de Cerceda, como ya dijimos en Origen del nombre de Cercedilla, Cerceda, como Cercedilla, viene del latín 'quercetum', encinar o lugar poblado de encinas, y es el árbol emblemático de ambos municipios.
Por su parte, el origen del nombre de Mataelpino, es de los pocos en que todos los investigadores coinciden. El pueblo se construyó sobre un bosquecillo de pinos, una 'mata de pinos' que fue talada para construir las casas de sus primeros habitantes. El poblamiento empezó a llamarse así 'Mata de Pinos', luego 'Matadelpino' y por último Mataelpino.





